Antes de regressar pro Brasil... escrevendo mais histórias...

Hace 5 años, en el día que tomé la decisión de venir a Ecuador, escribí un texto (a mi me gusta mucho escribir, no sé si sabían) en que hablaba sobre el poder que sentía en ese momento porque estaba tomando la decisión más difícil de mi vida, dejar mi hogar, mi país, mi familia, trabajo, amigos por vivir una nueva vida con una persona que conocía hacia 4 meses. En el texto, yo decía que tenía el poder de la decisión en mis manos, yo era la única dueña de la historia que quería escribir, tenia la pluma en mis manos para hacerlo, pero necesitaba el papel para iniciar la primera letra. Me refería también a puertas, a las oportunidades que se me presentaban, y que algunas escojas yo no las hice, pero tocaron mi vida, sin que pudiera tener algún control sobre ella. Esas escojas me causaban miedo, inseguridad, pie atrás. Pero también decía que me sentía tranquila porque sabía que haría lo que tenia que ser. Peor seria arrepentirme por no haber hecho, por no haber podido ser feliz por el miedo de no afrontar lo nuevo, lo desconocido, por no haber dejado todo por vivir ese gran amor (que podía ser eterno mientras durara), por tener miedo de caer, fallar, sufrir o perder. También decía que me sentía en paz por saber que podría escribir pero también podría borrar, que las marcas siempre estarían allá, pero por lo menos intenté, por lo menos escribí. Cierto o errado, solo cuando la Carolina del pasado encontrara la Carolina del presente podría darme cuenta de lo que pasó. Por lo menos hice.




5 años más tarde, acá me encuentro de nuevo tomando otra decisión difícil, tratando de cerrar un ciclo y abrir otro. Sepan que no me arrepiento de nada, que todo lo que vino fue lindo, y que haber estado acá me enseño mucho y aprendí a ser mejor persona, mejor profesional. Mejor mujer, mejor madre, mejor esposa.



Fueran tantas cosas, tantos días lindos y tantos días difíciles, días en que quería regresar y días que quería quedarme. La emoción de entrar a trabajar en cervecería, la emoción de mi primera promoción, la emoción del nacimiento de mi bebecita, cuando Lissie llegó a mi casa, fueron las burlas de mis amigos sobre mi forma rara de hablar, principalmente porque nunca aprendí bien… tantos reencuentros, encuentros, amistades…



Feliz por poder tener otra vez el poder y la libertad de tomar otra decisión en mi vida, pero triste por saber que ya no los veré tanto, o de la forma como quisiera, pero saben, algo que aprendí con todo eso, es que el cuerpo realmente muere, pero la pureza, el amor, la amistad, la emoción no mueren nunca. Siguen siempre vivos, porque la distancia no es el olvido (pero yo no concibo esa razón, decía la primera canción que escuché cuando llegué en Ecuador).


No quiero despedirme y si decirles hasta luego, nos vemos pronto.


Cierro ese capitulo de mi historia diciendo que los capítulos se cierran solos, pero tenemos que estar preparados para recibirlos y dejar para tras, seguir adelante, dar el próximo paso, pensar en lo bonito que es la vida, pese a todas las dificultades, mira, aprendí que todo problema es pequeño, si lo vemos como pequeño. Hay que levantar la cabeza, porque como dicen un dicho en mi país, siga enfrente porque atrás viene gente.

Comentários

  1. Caro! Todos aprendemos a diario. Yo he aprendido de ti, de tu fortaleza y energia. Eres instrumento para otros. Gracias por compartir conmigo esta tu historia tu transicion y tu victoria!! como digo VIVA LA VIDA!!!! y pa lante, por que atras viene gente! Besos.

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  2. Carolina,

    Eres una mujer extraordinaria. Sabía que saldrías adelante y me alegra mucho verte tan humana....
    Un abrazo,

    Jaime Moreno

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  3. Es una historia de vida, parte de la vida de Carolina y de su hijita, lo mejor esta por venir, tienes mas experiencia, tienes una responsabilidad muy grande, Isabellinha, tienes fortaleza, tienes ilusiones,eres una linda mujer, sigue adelante y que DIOS guie todos tus pasos, yo siempre estare al tanto de ti, te aprecio muchisimooo y pienso siempre en la bebe, felicidades. Martha Andrade Juez

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  4. Carito, definitivamente eres una mujer valiente que supiste salir adelante a pesar de las dificultades que se te presentaron. Tienes ángeles de la guarda que no van a permitir nunca que nada te pase a ti ni a Isabelinha. Te quiero muchísimo y espero que alguna vez Dios permita encontrarnos nuevamente y conversar y reir como lo hacíamos antes. Un beso y un abrazo para ti y tu hijita.

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  5. La libertad de las palabras son el desahogo del alma.
    La libertad de los pensamientos son el desahogo de la mente.
    La libertad de acciones es el desahogo del cuerpo.
    Sigue adelante Carol... ayudaremos a construir vidas nuevas y renovadas

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  6. Carolina, creo que ahora por este medio tenemos mas contacto que cuando estuviste aca en Ecuador, he leido tu texto y cada vez estoy mas segura que cada persona teje su destino, Dios lo guia y el ser humano lo fabrica. Lo importante es que pudiste disfrutar cada dia de la mejor manera y es necesaria hacerlo asi, cada dia es una nueva oportunidad para crecer como ser humano, como padre o madre, como hijo o hija, como hermana, amiga... en todos los roles que debas desempeñar. Dios nos da fortaleza para poder superar cada prueba y nos bendice, solo que a veces nos olvidamos realmente de el. Te deseo siempre que tengas paz y que cada proyecto de vida que emprendas tenga siempre el exito que se desea, con cariño sincero siempre Madeca

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